Si sufres de piel sensible o atópica aquí os dejamos cinco consejos para mantener a raya los brotes que puedan alterar tu piel:

Paso 1: Hidrata mucho la piel utilizando cremas o aceites emolientes específicos para la piel atópica. Cuanto más hidratada esté la piel menos picará y menos se rascará.

Paso 2: No utilizar cremas ni jabones con perfumes, utilizar aceites o limpiadores sin jabón.

Paso 3: Hidratar la piel inmediatamente después de la ducha con la piel aún húmeda, sin secarla.

Paso 4: Evitar abrigar en exceso, con la sudoración empeoran.

Paso 5: Utilizar ropa de algodón. Evita sintéticos y lanas.